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domingo, 10 de octubre de 2010

Un clásico para Independiente.

En el debut de Mohamed, los Rojos, que llegaban en problemas, vencieron a Racing por 1 a 0 y llevan cinco años sin derrotas ante el eterno rival; Báez marcó el gol e Hilario Navarro, la figura, sostuvo el triunfo desde el arco




  • Indep´te
  • 1

  • 0

  • Racing
  • Baez C. (45' 1T)

El gol de Independiente a Racing (Canal 9)

Parecía la gran posibilidad para Racing. Llegaba mejor al clásico, con triunfos recientes que envalentonaban su confianza ante un Independiente en crisis, con un técnico que debutaba y la necesidad de un cambio radical. Sin embargo, los Rojos, con otra actitud, resurgieron y vencieron al clásico rival, como viene sucediendo últimamente. Consiguieron un gol y le sacaron el rédito máximo al tanto del joven Cristian Báez, cuando concluía el primer tiempo.

En su estadio, Independiente ganó el clásico por 1 a 0 y prolongó su paternidad sobre Racing, que no vence a su eterno rival desde hace cinco años (11 partidos). El ciclo de Antonio Mohamed en los Rojos empezó con una sonrisa de las grandes y significó el segundo éxito en el torneo para empezar a salir de las últimas posiciones.

Independiente se apoyó en la firmeza de Hilario Navarro, gran figura del clásico, con atajadas claves, que sostuvieron a los Rojos ante un Racing, que empezó mejor y terminó desesperado ante la solidez del arquero, que tuvo un pasado en la Academia.

Independiente llegó a los 9 puntos en el torneo Apertura, mientras que Racing, que suma 13, quedó lejos de la pelea por el campeonato, a 12 del líder, Estudiantes.

En un primer tiempo disputado, Racing tuvo las mejores situaciones para ponerse en ventaja, pero siempre apareció la figura de Hilario Navarro para darle seguridad a Independiente. El arquero se lució dos veces ante Hauche para que los Rojos mantuvieran la confianza.

Independiente no había hecho mucho en el primer tiempo, pero, en el final de la etapa inicial, se encontró con un premio, quizá desmedido para los méritos que había hecho. Tras un córner desde la derecha, Báez, de cabeza, marcó el gol del triunfo para el delirio de la parcialidad local, que encontraba una bocanada de aire fresco para empezar a acallar el sombrío presente.

En el complemento, Racing debió salir a buscar. Russo deshizo sus planes iniciales y sacó a Lluy para que ingresara Bieler. Luego, dispuso la entrada de Castromán en lugar de Lugüercio. Pero la Academia no encontraba resquicios para atacar, mientras Independiente, en ventaja, lucía más seguro. Fredes se perdió la posibilidad de liquidar el partido y, entonces, la Academia extremó la búsqueda.

Otra vez, apareció Hilario para evitar lo que era el gol, de cabeza, de Aveldaño. Lo mismo hizo el arquero ante un remate de Toranzo. Del otro lado, De Olivera también lucía seguro. Racing se desesperó, mientras Independiente hacía pie cómo podía y su arquero seguía siendo figura. Delirio rojo en Avellaneda. Otra vez, pese al mal escenario inicial.

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